7. Big Data y Algoritmos: peligroso entusiasmo de la prensa chilena

El uso de algoritmos para hacer más eficientes los procesos y toma de decisiones de diversas industrias lleva más tiempo con nosotros que la propia palabra “algoritmo”, pero es en los últimos tres años que ha adquirido mayor connotación mediática, ligado a la alta penetración de otra palabra: big data.

Motivados por descubrir qué tanta presencia tienen en la prensa chilena ambos términos, en el Observatorio de Datos del Periodismo y la Comunicación estudiamos 1390 días de noticias, entre enero de 2015 y octubre de 2018, de los diarios chilenos El Mercurio y La Tercera en sus ediciones en papel.

La evolución en el tiempo evidencia que la pauta de los medios locales, cuando se trata de estos temas, está marcada por noticias internacionales. El triunfo de Donald Trump y las menciones sobre el uso de big data en su campaña dispara los números en 2016, al igual que la comparecencia de Mark Zuckerberg ante el Congreso estadounidense en 2018, al conocerse el uso tramposo de datos de usuarios de Facebook de parte de la firma Cambridge Analytica en la campaña que llevó a la presidencia a Donald Trump.

Este sencillo ejercicio abrió una segunda inquietud. ¿Qué tipo de cobertura ofrecen los medios locales cuando se trata de noticias nacionales sobre algoritmos que influyen en la vida de las personas? ¿evidencian en sus notas conocimiento sobre cómo se componen éstos y el impacto que pueden tener en la sociedad? ¿Son críticos o más bien entusiastas promotores?

Esta vez no limitamos el análisis solo a los dos diarios. Revisamos contenido de prensa escrita, radio y televisión para tener una mirada más amplia. Elegimos una noticia asociada a un algoritmo de alto impacto y revisamos la cobertura que se hizo.

Nos quedamos con la puesta en marcha del Sistema Táctico de Operación Policial (STOP) que empezó a funcionar en 2018, cuyo antecesor fue el software Predpol. Según mencionan reportes de prensa de ese año ambos funcionan con una base de datos cuya dimensión podría ser considerada big data y con al menos menos tres tipos de algoritmos cuyo trabajo es identificar patrones criminales y entregar información que permita a carabineros distribuir eficientemente sus recursos para orientar la vigilancia por zonas.

La autoridad policial lo anunció como una eficiente herramienta anticipativa, para combatir la delincuencia. Los medios lo repitieron tal cual.

Abundan títulos de este tipo:

“Carabineros usará el primer software capaz de predecir dónde ocurrirán delitos”

Ejecutivo lanza sistema nacional de análisis de datos para la prevención focalizada del delito

“Cámara aprobó el sistema STOP de Carabineros para la prevención del delito”

Revisamos la presencia o ausencia de tres conceptos en las notas de prensa: “sesgos”, “opacidad algorítmica” y “discriminación”, terminología crítica en el campo de los algoritmos cuando éstos están presentes en políticas públicas. En las noticias estudiadas la presencia de dichos conceptos es nula. La prensa chilena carece de una mirada crítica sobre el uso de algoritmos. Lejos de eso, los periodistas son más bien promotores entusiastas.

Esto marca una gran diferencia con lo que ocurre en otros países donde el periodismo de datos está más desarrollado.

En Estados Unidos e Inglaterra empezó a usarse el software Predpol (el predecesor del STOP en Chile), el que muestra qué tan propensa es un área a concentrar crímenes mediante el uso de algoritmos que procesan datos como la información histórica de delitos junto a otras variables como las características socioeconómicas del lugar, la forma cómo se mueven las bandas, etc.
The Guardian, BBC y The Washington Post, se dan el trabajo de analizar y explicar cómo los algoritmos procesan los datos de las personas e indagan sobre eventuales perjuicios como que un cálculo lleve a resultados inoperantes. Los tres son claros al decir que con los datos recolectados el algoritmo producir sesgos.

BBC:

“El software ayuda, pero está lejos de la exageración popular que piensa que una computadora le puede decir a los oficiales dónde encontrar a los delincuentes en el acto”

Washington Post:

“Las comunidades afrodescendientes critican que algunas variables que involucra el algoritmo tienen un sesgo racial que concentra el actuar policial injustamente en los barrios donde habita gente de color”

The Guardian:

“Cuando se producen arrestos el algoritmo puede clasificar la zona como cada vez más riesgosa, lo que llevaría a una sobredotación de policías en el mismo lugar, independiente de la verdadera situación de criminalidad”


¿No hay en la cobertura chilena, cuestionamiento alguno sobre la composición de los algoritmos y su impacto en las personas? Sí, pero a nivel de columnas de opinión. En los espacios informativos el pensamiento crítico se apunta solo cuando algo revienta fuera de nuestras fronteras, como el caso de Facebook, Trump y Cambridge Analytica -volvemos al punto de partida-. En esas fechas las noticias se refieren a la privacidad y la seguridad de las redes sociales, los periodistas hablan con expertos y dan consejos al público de cómo protegerse.

En políticas públicas el escenario es otro. Parece confirmarse lo que señala la “Encuesta Bicentenario” 2018, realizada por GfK Adimark y la Universidad Católica: que los chilenos estamos dispuestos a ceder libertades personales en pos de mayor seguridad… Lamentablemente, esa cesión comienza con la desinformación.

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